martes, 9 de julio de 2013

Los Incitadores 2

Durante estas dos semanas he participado en varias discusiones acerca de las radios ilegales.
Para mi desilusión, algunas personas con las que he interactuado, sienten que es correcto, apropiarse de un bien del ESTADO, sin que medie permiso alguno.
No en pocas ocasiones, he notado que existe una confusión de conceptos, sobre todo cuando hablamos sobre Libertad de Expresión y sobre Democratización del Dial.
Desde mi punto de vista, no existe razón alguna para infringir la ley o para provocar a otros a hacerlo, en especial en un país donde gozamos del privilegio de vivir en democracia.
A propósito, ese es otro término manoseado para justificar que existan operadores de frecuencias al margen de la ley.
No señores, vivir en democracia, no significa, hacer lo que se me pega la gana.
Mucho menos es violentar los derechos de los demás, quienes han acudido a instancias legales para obtener una concesión.
Algunos argumentarán que la Ley de Radio de Costa Rica es muy vieja, que se paga muy poco o que no se hace un control adecuado de la operación de las concesiones; aun así, aunque esto fuera cierto, insisto en que nada justifica el delito contra el Estado y contra empresarios honestos que cumplen con sus obligaciones de ley.
Por otra parte, están los que argumentan que en nuestro país existe concentración de medios, algo que también es una falacia montada por los provocadores.
En nuestro país el mayor porcentaje de emisoras son AM, y están en manos de pequeños y medianos empresarios; si bien existen Grupos Radiofónicos, estos son la minoría, y ellos también están a derecho, en cuanto a legislación se refiere.
Si alguien tiene alguna denuncia o queja, debería de plantearla como corresponde, pero definitivamente, lo que no debería hacer es fomentar la instalación de una emisora ilegal; que no es regulada y que no paga absolutamente ningún derecho para operar, y que, tras de eso, afecta la señal de una emisora constituía a derecho.
 Es muy lamentable, que sean propios periodistas, quienes no comprendan la gravedad de lo que sucede en el país, dónde ya existen 137 emisoras ilegales comprobadas.
¿Alguien sabe qué tipo de mensajes transmiten?
¿ De dónde sale el dinero para ponerlas en operación, cuando se deben invertir entre 4 mil y 5 mil dólares para encender una radio pirata?
 Preguntas que no podemos determinar, ya que, en la mayoría de los casos, como es lógico, los operadores de estas frecuencias se esconden para no ser interrogados.
La radio costarricense ha logrado ofrecer a sus oyentes programas de gran calidad, ha creado importantes figuras mediáticas y ha colaborado en grandes causas humanitarias; no es justo que ahora, un grupo de provocadores, quiera acabar con ella, fomentando el desorden y el caos en el dial.

Insto a todos mis colegas y público en general a informarse bien sobre este tema.  

martes, 25 de junio de 2013

Los incitadores (1)

Las frecuencias de radio son bienes muy apetecidos, y aunque haya gente que no lo comparta, son propiedad del Estado, por lo que la usurpación del espectro radioeléctrico afecta, en primera instancia, al país y por ende a todos nosotros.
Hace unos días el periódico La Extra y luego La Nación presentaron amplios reportajes sobre el aumento de la piratería en el dial, algo que para muchos de nosotros, yo me incluyo, era mínimo en este país.
La sorpresa es que la cantidad de emisoras ILEGALES, en mayúscula, supera a las emisoras que están bajo la sombrilla de la legalidad, lo cual debería de ponernos los pelos de punta.
Lo más sorprendente es que esta noticia coincidió con la visita al país de un sujeto, quien sin temor alguno a las leyes costarricenses, se atrevió a incitar a universitarios, periodistas y público en general a poner emisoras de radio, ya que esto, según él es un derecho humano.
Así de bonito es como hablan los incitadores, Adolfo Hitler convenció a la mayor parte de los alemanes a declararle una guerra a los judíos, porque, según él eran superiores, el catastrófico resultado ya todos lo conocemos.
Hoy, una serie de oportunistas ocultan sus intereses personales detrás de discursos cliché que, como muchas canciones de Arjona, son fáciles de entender, pero al final no dicen nada.
¿Quién no cae rendido ante las palabras románticas de: democratización del dial, libertad de expresión o radio comunitaria?
¿Quién no se atrevería a levantar la bandera de las libertades y se tiraría a las calles para defender estos valores?
 Ese es el juego de los incitadores y de quienes usurpan el dial, comprometerlo a usted y a mí, en “causas” que no tienen sentido, ya que existe jurisprudencia al respecto.
Pongamos el ejemplo de su casa, probablemente usted se tuvo que endeudar para poderla pagar, cada año cancela tributos y servicios a la municipalidad y debe darle mantenimiento para que le dure por muchos años más. Usted tiene un vecino, él hizo lo mismo, se endeudó, paga sus responsabilidades y otros compromisos.
Un día, sin saber cómo ni de dónde, llegó alguien y entre su casa y la de su vecino, erigió otra casa, sin permisos y quitándoles a ustedes parte del terreno que les pertenece... o pertenecía.
La excusa de esa persona es:que tiene derecho a tener casa, aunque no haya construido con permisos y aunque ese terreno no sea suyo.
¿Usted dejaría que esa persona viva ahí, no pague impuestos ni servicios, le quite parte de su terreno, y además le diga que eso está bien porque es SU DERECHO?   
Pues lo mismo sucede con las frecuencias asignadas a las emisoras de radio, cada una de estas emisoras paga cánones contemplados en una ley, pagan impuestos, servicios, planillas y otras obligaciones, además de cumplir con algunas otras disposiciones legales en cuanto al espacio al aire y cobertura.
No se puede tolerar, bajo ninguna circunstancia, que una emisora ilegal invada el dial, y que compita en un marco de desigualdad con las emisoras legalmente establecidas.

No permitamos que nos enreden esos manipuladores de la palabra, defendamos a la radio costarricense, eso es defender la democracia y la libertad de expresión. 

martes, 11 de junio de 2013

Transmisión desde exteriores.

Hoy pensé en ocuparme de analizar la visita de José Ignacio López Vigil, para algunos “un gurú de la radio”, esto lo tendré que postergar.
Estoy a la espera de recibir los últimos insumos de lo realizado y dicho, por este reconocido escritor y productor, por lo que solicito paciencia y comprensión sobre este tema.
Por lo tanto, quisiera concentrarme en la maravillosa experiencia de transmitir desde exteriores. La radio ofrece la oportunidad única de poder realizar una entrevista o reportar un hecho, prácticamente de  forma inmediata, con solo hacer una llamada a cabina y que desde ahí nos “pongan al aire”
Sin embargo, cuando asistimos a realizar un programa, se acostumbra llevar un equipo un tanto más sofisticado, por lo general un phone patch o híbrido telefónico, también conocida como consola; micrófonos; cables; audífonos; y algunos portamos, además, cable telefónico, extensión eléctrica y una cuchilla.
Quiero aclarar que hoy me referiré a la transmisión, por medio de la línea telefónica, ya que también es posible conectarse vía internet, lo que será asunto de otro artículo.
Lo primero que debemos hacer, y esto es una regla para muchas otras cosas en la vida, es conocer nuestro equipo de trabajo, revisarlo, leer el manual, probarlo, y hasta entender sus “mañas”, porque los equipos tienen mañas, aunque ustedes lo duden.
NUNCA, se vaya a una transmisión sin haber probado el equipo USTED, no el compañero técnico de la radio, esa es su responsabilidad, ya que usted es el productor/a del espacio.
Lo más recomendable es llegar entre 45 y 30 minutos antes al lugar, previo, se debió coordinar la habilitación de la línea; conecten el equipo y pruébenlo llamando a la cabina. Yo prefiero probar directamente a la cabina de la radio que a otro número, no es raro que uno llame a todo el mundo sin problemas y cuando llamemos a la cabina algo pase. No se la juegue.
Si se presenta algún problema, empiece por no perder la calma, revise lo básico: que el equipo esté encendido, que esté bien conectado, que los micrófonos estén encendidos, que lo que necesita pilas las tenga, que lo que se conecte a la electricidad lo esté, que la línea a la que se conectó esté habilitada correctamente, en fin, todo lo obvio, que por ser tan obvio, se nos olvida en medio de la preocupación.
Puedo decir a ciencia cierta que más del 90% de los problemas que suceden en una transmisión, se debe a problemas fáciles de resolver, si se revisa todo con calma.
Para problemas más serios sucede lo mismo, no pierda la calma, muestre aplomo, seguridad y no empiece a preocupar a los invitados al programa, en todo caso, si el equipo se dañó, tiene la posibilidad de realizar el programa con el teléfono fijo, o desde un celular. Para tales situaciones, siempre porte una tarjeta pre pago, le puede pegar una “salvada”
Cuando se transmite desde exteriores es necesario saber: dónde está, para qué, con quien va a hablar, sobre qué y por cuánto tiempo; lo mismo necesitan saber los invitados, ya que esto les da seguridad, en especial a quienes están muy nerviosos.
Es necesario tener un radio que nos servirá para monitorearnos.   
Yo recomiendo ir acompañado, nadie está exento a que le sucede en quebranto de salud, a mí ya me ha pasado: desde un bajonazo de presión, hasta algo más serio, por tal razón, lo mejor es asistir con alguien que sepa cómo reaccionar ante una emergencia médica o hasta que pueda continuar con la entrevista, si nosotros no podemos hacerlo.
Cuando termine, recoja todo y deje las cosas tal y como las encontró, guarde su equipo con cuidado y de las GRACIAS, es de personas educadas, ser agradecidas.
Ya en la transmisión, siempre indique dónde se encuentra y, puede resultar atractivo, hacer varias observaciones del espacio donde se encuentre, en especial si es un lugar turístico.
Bueno, espero que estas indicaciones, que pueden resultar básicas, le sirvan la próxima vez que vayan a realizar un programa desde exteriores.

Sería interesante conocer otros consejos y/o apreciaciones de colegas que saben lo que es hacer una transmisión, incluso, mejor que yo…


Yo uso este equipo, marca Trialcom, comprado en Argentina. 



lunes, 27 de mayo de 2013

RATAS DE RADIO

Luego de una prolongada ausencia, he vuelto por este lugar, el cual pretendo hacerlo parte de mi nuevamente, para dejar aquí mi esencia y mis puntos de vista, acerca de la radio, ese medio casi mágico que aun logra llevarnos a espacios infinitos, donde la palabra imposible aun no ha sido inventada, y donde los sentidos son sometidos a experiencias inolvidables.

Yo me declaro una "rata de radio", como muchos de mis amigos, tal vez debería tener más así, pero dicen que las ratas cuando se juntan hacen demasiados desastres, así que procuro verme con mis otros colegas roedores con mucho cuidado.

Las ratas de radio somos unos seres extraños, que nos ocupamos de escuchar la voz, la dicción y la articulación de las personas que nos hablan, escuchamos con atención la locución de un comercial para ver si identificamos a quien lo hizo y pasamos largos ratos imaginando temas para determinado programa o programas completos.

Merodeamos los rincones oscuros de los estudios de locución o las cabinas de las emisoras, buscando "chunches", así le llaman los demás, pero para nosotros son "tesoros": micrófonos, consolas, computadoras, programas de cómputo, discos, reproductores, grabadoras, y mucho más forma parte de nuestra búsqueda.

Siempre andamos con los audífonos puestos y escuchamos los programas de los colegas, para así agarrar "bolados" de lo que se debe y no se debe hacer.

Pero lo más importante de todo, es que las ratas de radio vivimos la radio en carne propia, hacemos radio, ya que sin ella, no podríamos vivir tranquilas; la radio es como ese oxígeno que nos permite respirar.

Podemos vivir un tiempo sin "hacer radio", pero al tiempo, volvemos a ella, como quien a dejado al amor de su vida, y regresa a pedirle perdón.

Solo que la radio perdona más fácilmente... y eso lo sé muy bien.

Tengo la suerte de hacer radio todos los días desde hace más de 11 años, y no concibo mi vida sin ella, sin escribir guiones, jalar "chunches" entre oficinas y despachos, sin entrevistar a mis invitados; y sin el público, que sea poco o sea muy numeroso existe y está esperando que yo presente a mi invitado.

No les voy a mentir, ser una rata de radio me hace muy feliz, pero más feliz me hace saber que existen muchas otras ratas y hasta mejores.

Hoy brindo por todas las ratas de radio.

Por hoy cerramos transmisión...

domingo, 5 de agosto de 2012

La verdad detrás de los derechos conexos.

Durante 2009 explotó ante la opinión pública la intención de un grupo de casas discográficas de cobrarle a los medios de comunicación y otras empresas, supuestos derechos que tienen por la programación de fonogramas, es decir, discos compactos.

Aunque para muchos la posición de las casa disqueras, incluida una nacional, no tiene fundamento, ya que es por medio de la radio y la televisión que los artistas tienen difusión, consiguieron demandar a 2 radioemisoras de capital costarricense y que como todos los medios de comunicación brindan un importante servicio social al país, participando de todo tipo de campañas de beneficencia, apoyo a los artistas nacionales y ofreciendo sano entretenimiento a su audiencia.

En medio de esta situación está por sorprendernos el 2010, un año que no parece ser muy prometedor para la venta de discos, algo que los mismos productores y ejecutivos tienen muy claro.

Un buen ejemplo, es el que sucede en España, donde según los datos recopilados por Promusicae, la asociación de los productores de música, para su informe anual, a lo largo de 2008 los españoles se gastaron en cedés casi un 12,5 por ciento menos que en 2007, una trayectoria descendente que se manifiesta para el próximo año como el noveno consecutivo, algo que ha puesto a los ejecutivos del sector al borde de la desesperación.

Desde 2001 y de forma consecutiva, la industria mundial del disco pierde cuota de mercado, mientras que el salvavidas de las descargas digitales sigue sin cuajar.

Esta es la verdadera razón por la que las casas disqueras insisten en lesionar los intereses de todos los habitantes de este país: para lograr subsanar sus pérdidas por medio de un cobro injusto, desproporcionado y antojadizo.

Es posible que la opinión pública desconozca que las tarifas para el supuesto cobro de los derechos conexos son impuestas por las disqueras, que sin hacer un estudio ni una consulta previa decidieron que el monto a cobrar sería el 3% de los ingresos brutos de las emisoras de radio, lo cual significaría la muerte de emisoras locales, sobre todo en la banda AM, que brindan un servicio muy especial a sus comunidades, en especial las rurales.

Esta es la verdadera razón que mueve a las grandes trasnacionales de disco,: seguir ganando plata a costa del perjuicio de los demás.

Músicos nacionales.

Esta es la razón que también ha movido a la industria discográfica a utilizar a algunos músicos nacionales como parte de su estrategia de ataque, los mismos artistas que nunca son tomados en cuenta por las grandes disqueras hoy reclaman mayores espacios en la programación de la radio y la televisión.

Sobre este tema solo quisiera reproducir las palabras de Luis Alonso Naranjo, vocalista del grupo Escats publicadas por el periódico La Nación el 21 de diciembre de sesta año: “hay que superar esa mentalidad de llegar a pedir que le hagan a uno el favor de programar su canción”

En dicha publicación Naranjo advierte sobre la necesidad de que los artistas nacionales logren producciones de mayor calidad, asunto, que está en manos de los ejecutivos discográficos, no de las emisoras de radio.

En este caso, yo pregunto: ¿cuál ha sido el gran favor que le han hecho las transnacionales de la música a los artistas nacionales? Si los artistas son tan comprometidos con las “causas” ¿porqué no se organizan y exigen mejores condiciones a los ejecutivos de las empresas discográficas a la hora de promocionar sus producciones?

A lo largo de la historia de la radio, la gente se ha acostumbrado a pedirle todo gratis a las emisoras, campañas de bien social son acogidas diariamente por las emisoras; algo muy loable por supuesto; pero a la vez este espíritu de servicio es el que al fin y al cabo ha perjudicado al medio en cierta medida.

Ahora los artistas nacionales se sienten con derecho a exigirle a las emisoras una “compensación” económica por promocionar su música, y hasta exigir, que se programe más cantidad, para que se les pague más, aunque estas producciones, en algunos casos, no cuenten con la calidad requerida para ser difundida.

Lamento como a nuestros artistas los estén utilizando, cuando han sido humillados, ignorados y burlados, por los mismos que hoy les dicen que la radio es su “enemiga”; el único interés que estos empresarios tienen, insisto, es hacer más dinero, a costa de los costarricenses.

El próximo año, será muy duro tanto para la radio, como para la televisión; los mismos hoteles y centros turísticos afectados por la crisis se la verán difícil, sobretodo porque este pleito continuará, ya que los altos ejecutivos discográficos se han negado a dialogar, solo les interesa el dinero, pero estoy seguro que no se saldrán con la suya y no lograrán callar una sola voz que frente a un micrófono busque: ganarse la vida honradamente y hacer felices a los costarricenses programando libremente la música que más les guste.

jueves, 15 de octubre de 2009

LA EMOCION DEL FUTBOL POR MEDIO DE LA RADIO

Los últimos partidos de nuestra selección Sub -20 han sido en horarios en los que normamente la gente está trabajando, a las 8 de la mañana y al medio día.

Estos horarios han favorecido que los aficionados sigamos con atención la narración y los comentarios de alguna emisora de radio.

Hace unos días me tocó seguir con atención el juego de nuestra Sub- 20 contra su similar de Brasil. De verdad que es mucho más emociante escuchar a nuestros colegas de la radio que a los de la TV, las descripciones, los comentarios, la forma en que buscan dibujarnos el juego por medio de las palabras es un verdadero arte, que como todo lo artístico tiene sus métodos.

Incluso la forma de introducir la publicidad en medio de una transmisión es original y muy digerible.

Esa es la razón por la que en muchos lugares prefieren dejar el audio de la radio mientras se observa un partido de fútbol.

No sé porqué los narradores y los comentaristas pierden esa vitalidad, esa emoción y hasta esa creatividad cuando, llegan a la televisión, donde las transmisiones son más pausadas, menos entusiastas y hasta aburridas.

Ese día disfruté montones de las descripciones que hacía el narrador, de los comentarios y otros aportes del equipo de apoyo en la transmisión.

El resultado ya todos lo sabemos, no fue el esperado, pero me quedó un muy buen sabor de boca por lo que pude disfrutar ese día en la radio.

martes, 29 de septiembre de 2009

¡LIBERTAD!

Creo que una de las razones por las que escogí estudiar periodismo fue para poder informarle a la gente lo que necesita saber libremente.

Me tocó por fortuna desempeñarme sobre todo en radio, donde la libertad es aun más amplia, ya que los espacios que ofrece la radio, para estar junto a la gente son inigualables.

Por eso no comparto con quienes intentan amordazar los medios de comunicación, impidiéndole a la gente conocer lo que sucede sobre algo.

La Radio e Internet se han convertido en la voz de quienes no tenían voz, ahora, por medio de los blogs, los correos electrónicos y las redes sociales podemos ser libres; libres para pensar, para informarnos, para socializar y sobre todo para expresarnos.

Por tal razón, a partir de hoy seré más libre.

Creo que este Blog debió ser así desde el principio, así nadie se sentirá comprometido por mis opiniones más que yo, que las tendré que defender ante quienes piensen diferente.

Tal vez me lea menos gente (en lugar de 2, 1), pero la que lo haga sabrá que quien les escribe lo hace sin mordazas ni restricciones y con la intención de escribir lo que piensa sobre un tema que le apasiona: la radio.